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Faro de Vigo 06/0672004 FERNÁNDEZ DE LA VEGA ASEGURA QUE SE HA SUPERADO LA FASE MÁS COMPLICADA DEL DISPOSITIVO PARA RECUPERAR EL HIDROCARBURO Repsol inicia con éxito la extracción del fuel que aún permanece en el "Prestige"
X. A. Taboada / vigo El operativo diseñado para extraer el fuel que todavía permanece en los tanques del Prestige ha superado su fase más delicada. La primera bolsa lanzadera, cargada con 300 toneladas de hidrocarburo, se encuentra ya amarrada a 60 metros de la superficie tras concluir con éxito la operación de llenado del fuel a casi 4.000 metros de profundidad y su ascensión controlada. Anoche estaba previsto que el fuel se bombeara desde la lanzadera hasta el buque tanque Odin para su almacenamiento y posterior tratamiento. "Podemos decir que el desafío técnico ha sido superado", destacó ayer en Vigo la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, en su segundo día de visita oficial a Galicia. La número dos del Ejecutivo realizó este anuncio tras reunirse durante más de un ahora con representantes de las cofradías para comunicarles el alcance del nuevo fondo destinado a los afectados por la marea negra y antes de que técnicos de Repsol explicaran con detalle, aportando imágenes de vídeo, el proceso de extracción del chapapote. Comprobada ya la viabilidad del operativo en su fase más compleja Ða falta sólo de confirmar el bombeo desde la lanzadera hasta el buque OdinÐ, Repsol considera que a finales de septiembre concluirá la extracción del fuel que todavía queda en los tanques del Prestige, hundido en noviembre de 2002 frente a las costas gallegas, a unos 340 kilómetros de de las islas Cíes. "Si Dios quiere, en octubre ya no habrá el problema del Prestige", se permitió vaticinar el vicepresidente ejecutivo de Repsol, Miguel Ángel Remón, confiado en que el bombeo no presentará ningún problema. Inicialmente la extracción no se iba a realizar hasta mediados de este mes, debido a las malas condiciones meteorológicas existentes en la zona del hundimiento. Pero, tal como explicó la vicepresidenta del Gobierno en el Consorcio de la Zona Franca de Vigo, una mejoría del tiempo, sumado a que en el lugar estaba ya preparada una lanzadera, aconsejó probar la operación. Bombeo Desde el buque Polar Prince se bajó la lanzadera hasta el pecio. A 30 metros de la cubierta, los robots de control remoto la asieron y la engancharon a la válvula que previamente habían instalado en una abertura de 90 centímetros de diámetro practicada al efecto en la cubierta de la proa del pecio. Los minisubmarinos abrieron la válvula y el fuel comenzó a fluir. Aunque esta operación tardó quince horas en total, la lanzadera se llenó en tan sólo doce de liberación de fuel. "Todo sucedió como estaba previsto, lo cual no deja de ser sorprendente", comentó socarrón Miguel Ángel Remón. Con 300 toneladas de chapapote en su interior, la lanzadera fue izada en la madrugada del viernes hasta quedar anclada a 60 metros de la superficie. Ante la fuerte viscosidad del fuel, que haría imposible el bombeo hasta los tanques del Odin, Repsol ha decidido aplicar una técnica utilizada en las explotaciones petrolíferas del río Orinoco. Por el interior del tubo flexible que comunica la lanzadera con el buque tanque se hará circular una fina película de agua para evitar el contacto directo del fuel con las paredes del tubo y, así, reducir drásticamente el rozamiento del hidrocarburo. El vaciado de cada lanzadera durará entre cinco y seis horas. Hasta el próximo día 20 no se procederá a nuevas extracciones de chapapote. Durante este tiempo, los minisubmarinos realizarán otras cuatro perforaciones de 90 centímetros de diámetro en los tanques del Prestige al que acoplarán otras tantas válvulas para poder operar con varias lanzaderas a la vez. Será entonces, como dijo la vicepresidenta, cuando se inicie la "repetición técnica del proceso". La intención de Repsol es trabajar con dos lanzaderas ininterrumpidamente a partir del día 20, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan.
2.000 toneladas de chapapote para pasto de las bacteriasPor mucho éxito que obtenga la operación, en el pecio quedarán entre 1.500 y 2.000 toneladas de fuel, 700 de ellas en los tanques de popa, que no se perforarán, y el resto en las bodegas de proa, que será el hidrocarburo que no fluya y se quede pegado a las paredes. Según Repsol, esto tampoco sería un problema, puesto que los tanques se han sellado y no habría fugas. Pero en todo caso, la empresa petrolera ha apostado por la biorremediación, utilizando para ello las bacterias autóctonas que existen en la zona de hundimiento del pecio, con capacidad para descomponer los hidrocarburos. Según aseguró el vicepresidente ejecutivo de Repsol, Miguel Ángel Remón, en dos años el fuel será eliminado por completo por acción de estas bacterias. Eso sí, recibirán una ayuda. Para fomentar su actividad biorremediadora, los técnicos de Repsol introducirán fertilizantes en los tanques. La popa y la proa del Prestige están separadas entre sí cuatro kilómetros. En la popa sólo quedan 711 metros cúbicos de fuel, casi todos en un tanque. En la popa permanecen 13.000 toneladas, repartidas en cuatro tanques, todos ellos ubicados en la parte exterior del buque. En los centrales no queda nada de chapapote.
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