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La
Voz de Galicia. 23/04/2004
Contraperegrinos
en el Camino
La
Voz en O Cebreiro
Un
millar de estudiantes de dieciocho institutos gallegos
cubren al revés la ruta jacobea para celebrar un festival
alternativo de música y teatro en O Cebreiro
(Juan
Oliver | enviado especial)
Alrededor
de 1.200 escolares y profesores de dieciocho institutos
gallegos participaron ayer en una contraperegrinación que
cubrió en sentido Roncesvalles varios tramos del Camino
Francés. La caminata culminó en O Cebreiro con un
festival de música y teatro al aire libre en un monte de
la localidad.
Los alumnos, de primero de ESO y Bachillerato y de entre
12 y 17 años, se repartieron en veinte tramos los 116 kilómetros
que separan Arzúa (A Coruña) de la aldea lucense,
provocando el asombro de los peregrinos que hacían la
ruta jacobea en el sentido tradicional, y que, al cruzarse
con semejante caudal de muchachada, pensaron que quienes
caminaban en dirección contraria eran ellos.
La marcha fue convocada a través de Internet por uno de
los colectivos integrados en la plataforma Nunca Máis, Área
Negra, el mismo que el año pasado organizó una cadena
humana de docentes y alumnos por la costa afectada por el
Prestige. En esta ocasión se trataba de poner de
manifiesto «que existen otros caminos y que se puede
andar a contracorriente», aseguró Pili Cabido, profesora
de francés del instituto de Caldas de Reis, quien añadió
que la iniciativa pretendía defender y potenciar nuevos
valores educativos entre los estudiantes, que llegaron de
A Coruña, Santiago, Melide, Vilagarcía, Caldas, Dodro,
Verín y Burela, entre otras ciudades.
Tras llegar a O Cebreiro, muchos prefirieron llenar los
bares del pueblo para jugar a las cartas, aunque la mayoría
se decidieron por el festival. Hubo actuaciones de varios
grupos, entre ellos una banda de folk ruso, otra de sones
tradicionales caboverdianos y un conjunto de hip-hop
gallego, Os Ghamberros, los más bailados y aplaudidos
junto a la actuación de Dj. Amnémesis, que dio todo un
recital de pinchado al estilo ibicenco en plena montaña
de Os Ancares.
Además, hubo tres representaciones teatrales a cargo de
otras tantas compañías, que ejecutaron, al final del
acto, el derribo de siete simbólicos muros: la injusticia
social, la guerra, la violencia de género, el integrismo
religioso, el imperialismo lingüístico, la degradación
del medio ambiente y el pensamiento único.
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