|
8.
CARBALLO
La
Voz de Galicia. Ed. Carballo. 23/01/2003
La
cadena humana colapsó los accesosa las playas de la Costa da Morte
Más de ochocientos autobuses trasladaron a la zona a
estudiantes de toda Galicia
La cadena humana colapsó el tráfico en las
localidades costeras. Llegar en coche a la una de la tarde a la playa de
Traba o a Camelle era ayer un imposible. Los más de ochocientos autobuses
que transportaron a los estudiantes de secundaria de toda Galicia para
realizar la iniciativa trastocaron el rodar por las carreteras.
Algunas
acostumbradas al mucho tráfico, como la C-552, y otras más solitarias,
como la que une Laxe con A Ponte de Porto.
Los datos
Nadie recordaba en la zona una movilización similar. Sólo a Muxía
llegaron 130 autobuses con 6.500 jóvenes que enlazaron brazos y protestas
en una cadena que se bifurcaba al final hasta la punta del dique de abrigo
y el santuario de A Barca. A gritos de «nunca máis» y «vida para el
mar», los jóvenes hicieron oír sus voces en una cadena de quejas de
cerca de 40 kilómetros. Hubo también pequeños detalles. A Man le
pusieron flores en Camelle, encima del chapapote que cubre aún su obra.
Mano a mano los estudiantes cubrieron un camino que a los peregrinos les
cuesta dos días y, aunque coordinar tantas manos entre caminos de difícil
acceso resultó al final imposible, la simple presencia de una hilera de
50.000 personas resultó suficientemente elocuente como acto de protesta.
«Vemos á xente desanimada e vimos aquí -comenta Lorena, del IES
Guitiriz- para que vexan que estamos con eles». Brais, del mismo centro,
afirma que, ya que no pueden limpiar por ser menores de edad, al menos así
demuestran su solidaridad. En Muxía las manos se unieron y las voces de
los jóvenes se lanzaron a la crítica del Gobierno con peticiones de
dimisión. La historia se repetía, aunque sin consignas de ningún tipo,
en la playa de Traba, donde 450 chavales de Coristanco y Malpica escribían
con sus cuerpos la palabra vida en una playa que desde hace dos meses se
cubrió por primera vez de chapapote.
Las de la costa no fue la única cadena que hubo en la comarca. En los
centros de primaria cada uno hizo la suya propia en los patios o alrededor
del propio colegio. En Corme, los alumnos del colegio As Forcadas
realizaron otra cadena en el puerto a partir del mediodía. Después se
leyó un comunicado a las puertas de la cofradía.
E. Eiroa | G. Rivera (cee | carballo)

Los
bretones se infiltraron
La
cadena humana estaba reservada en principio para alumnos y profesores de
institutos de toda Galicia. Incluso, los organizadores solicitaron que los
curiosos se mantuvieran alejados de la iniciativa para evitar cualquier
tipo de colapso. Finalmente, en la cadena humana no sólo hubo
representantes del ámbito educativo. Tres jóvenes bretones consiguieron
infiltrarse en ella como unos estudiantes más en la playa de Traba de
Laxe. Los galos estaban realmente sorprendidos de que en Galicia se
pudiera reunir en un acto reivindicativo a tanta gente. «En Francia una
actuación como esta sería impensable. Lo máximo que se conseguiría
reunir serían 300 personas. Lo que sucede en nuestra casa que es Bretaña
es que no hay una conciencia de pueblo como aquí», asegura uno de ellos,
Bruno Barboteux.
Los
tres jóvenes iban con la vestimenta adecuada para la ocasión. Ropa
deportiva y en sus manos, tres banderas: una de Galicia, otra de Nunca
Máis y otra de Bretaña. Tan hondo ha calado esta iniciativa en
sus corazones que quieren extenderla por todo el mundo. Así, esperan que
el próximo 25 de enero, día para el que está convocada en el país
vecino una manifestación contra la contaminación, puede realizarse un
acto similar al vivido ayer. «Nos gustaría hacer algo similar, pero no sólo
por Bretaña, sino por toda la costa Atlántica de Francia e incluso en
Inglaterra», dice David Lakoulo. Desde luego por pedir que no sea.
Galicia sería pionera en una iniciativa, para que luego se diga que no se
sabe si sus habitantes suben o bajan en la escalera.
(la voz | carballo)
|