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7.
BARBANZA
La
Voz de Galicia. Ed.Barbanza. 23/01/2003
Miles
de manos unidas por la marea negra
Cadenas humanas y mensajes reivindicativos tuvieron
lugar en casi todas las escuelas de Barbanza

El
chaparrón que, ayer al mediodía, caía sobre la comarca no aguó las
ilusiones de miles de estudiantes, que quisieron unir sus manos para
lanzar un mensaje de esperanza a quienes luchan contra el fuel. Al igual
que en otros puntos de Galicia, también en Barbanza se formaron cadenas
humanas en respuesta a la llamada de la coordinadora Area Negra.
Eso sí, las inclemencias del tiempo obligaron a alterar los planes en
casi todos los casos. Por ejemplo, en Pobra, estudiantes y profesores no
entrelazaron sus manos en la playa de O Areal, como estaba previsto, sino
en el polideportivo de Venecia. Participó un 90% del alumnado de primaria
de los centros Rey Eiras, Pilar Maestú y Fernández Varela; en tanto que
300 alumnos del instituto Barreras Puente se unieron a la cadena tendida
entre Laxe y Muxía. Acudieron también a la Costa da Morte la mayor parte
de los chavales de los institutos Lamas de Castelo, de Carnota; y As
Insuas, de Muros, pero no pudieron hacerlo los del Fontexería por falta
de autobuses. Suplantaron el viaje por una representación humana del
eslogan «nunca máis» en el patio del centro.En los colegios rianxeiros
Brea Segade, Castelao y Ana María Diéguez, las cadenas solidarias se
formaron en los propios recintos, lo mismo que en el Cernadas de Castro,
de Lousame; y en el de Olveira se sustituyó A Ladeira por las cercanías
del faro de Corrubedo.Sí se respetaron las previsiones en el centro
ribeirense de O Grupo, que tenían pensado desde un principio realizar el
acto en la propia escuela; y en el instituto noiés Campo de San Alberto,
cuyos alumnos expresaron su protesta en el paseo marítimo. Por último,
unos veinte bateeiros hicieron sonar sus bocinas en O Areal como señal de
adhesión a la convocatoria.
A. Hevia / J. M. Sande (ribeira)
Esperanza
NIN
A choiva nin o vento poideron camuflar o arrecendo a solidariedade que se
respira nas escolas de Barbanza. Contaronse por milleiros os nenos que,
onte, entrelazaron as súas mans para proclamar todos xuntos unha mensaxe
de esperanza. Destinatarios: en moitísimos casos, os seus pais... E os
estudiantes máis espelidos saberán que a marea negra tamén atinxe o seu
propio futuro.
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